Entradas

SHE LOVES ME A LOT

Creo que pocos personajes son tan alucinantes como este voluminoso hombre que ha logrado de cierta manera erigirse en algo así como la utópica conexión entre el mundo popular y el VIP, luciendo su dantesca figura por entre los rincones más populares de la querida Asia. Le dicen Tongo. Lo conocí o más bien reparé en él cuando se le ocurrió la tontísima y repulsiva idea de aspirar a una curul en el Congreso (en su caso deberían ser 3 curules). En ese momento sólo lo veía como un arribista gordo y ordinario que quería asegurarse un sueldo jugoso por unos 5 años previniendo que su carrera musical no despegaría con el tiempo. Creo que el Tongo que veo ahora lo puedo tolerar más en el sentido que es más auténtico o que ha logrado explotar su "esencia" (tenemos que decirle de algún modo) para lograr el éxito. Creo que esa es la razón por la que Tongo ha pasado de cobrar 25oo soles por presentación a 5000 dólares, de tener como "fans" (si podemos llamarlo de algún modo) a c...

HE GANADO LA CAUSA DEL TRIGO, PRINCIPITO

Imagen
Uno siempre vuelve al amor verdadero dicen. Por más que uno pueda vagar por el mundo buscando las utopías más eróticas fantásticas y hedonistas, uno siempre volverá a esos brazos a ese nido, a ese lugar donde encontramos todo lo que nos puede hacer sentir placer pero también esa felicidad inocua de la ternura. Creo que así pasa con el Principito. Vuelvo a él inexorablemente, locamente como un pequeño refugio en el cual encuentro mi esencia parte de lo deseo ser y de lo que anhelo salvar en mi...A veces he querido que hubiera un zorro así en mi camino, que me pidiera domesticarlo, que quisiera sentir por primera vez lazos en el mundo..pero quisiera tener mi zorro tal y como Saint Exupery lo dibujó. Pequeño y con esas deliciosas orejas en punta, con esa expresión traviesa y descuidada, que llora la partida de su domesticador pero a la vez sabe que nunca volverá a ser el mismo por la huella que dejó en él. Otras veces he deseado ser el Zorro encontrar ese Principito con la paciencia suf...

CUANDO UN HOMBRE SUSPIRA

Yo estaba totalmente ensimismada en mi lectura de Milan Kundera cuando él se sentó junto a mÍ. Subió al transporte casi junto conmigo pero no reparé tanto en él hasta que senti que se acomodaba junto a mí en el asiento trasero. Lindo, me dije.y segui leyendo una de las novelas que más me han gustado en estos últimos años.. de pronto reparé en sus manos al desviar la mirada de la página que estaba leyendo. Eran unas manos muy suaves, blanquitas y dulces podría decir. Sé que son adjetivos medio absurdos y pueriles para adjudicarlos a unas manos. pero en serio eran así. Unos cuantos pequeños vellos sobre ellas como que le daban el toque de virilidad requerida. Él estaba muy rígido. Normalmente cuando tienes mucho espacio en el asiento , como él lo tenia, te sueles -digamos- relajar un poco al sentarte, ponerte cómodo. Sin embargo él seguia rigido sentado junto a mí. Con las manos firmemente apoyadas sobre sus rodillas. Como una especie de tótem, de escultura griega. Fue en ese momento que...